El logotipo y sus características
La mayoría de nosotros sabemos que es un logotipo, un "logo", se trata de un signo gráfico (símbolos, formas, colores, letras...) que identifica a una empresa, un producto, una entidad ... El uso de una marca gráfica para identificar una entidad.
LA TERMINOLOGÍA
¿Sabemos exactamente que implica hablar de "logotipo"? ¿Utilizamos correctamente este término? Pues sentimos decir que la mayoría de gente utilizamos el término de manera incorrecta. A pesar del "acuerdo generalizado" del uso y el significado de la palabra, si queremos hablar con propiedad, es necesario que conozcamos las variables existentes:
Logotipo: Si somos exactos en los términos, un logotipo es la representación gráfica de una marca que se compone sólo de letras o tipografía: palabras, siglas, firmas... Por ejemplo, Google.
Imagotipo: Hablamos de imagotipo cuando tenemos un texto acompañado de un elemento gráfico. Es decir hay una parte legible y la otra no. Por ejemplo, Lacoste. La imagen y el texto pueden funcionar por separado.
Isotipo: En un isotipo sólo representa la marca una imagen, no es legible pero es una imagen reconocible. Por ejemplo la manzana de Apple.
Isologo: En un isologo encontramos una parte de imagen junto con una parte tipográfica que podemos leer. Por ejemplo, BMW. La imagen y el texto no pueden funcionar por separado.
A pesar de las especificaciones concretas de las diferentes variables que existen para hablar del logo, somos conscientes de que la generalización del término es lo más habitual. Por ello, la mayoría de gente engloba todas las variables que os hemos detallado bajo el mismo término: "logo o logotipo".
¿PORQUE NOS INTERESA TENER UN BUEN LOGO?
Un buen logotipo (entendiéndolo como el término genérico que engloba todas las variables que hemos comentado anteriormente) nos permite definir la imagen de nuestra marca. Esto ayudará a que nos conozcan y reconozcan. Hay numerosos estudios que concluyen que recordamos mucho mejor aquello que vemos por delante de lo que escuchamos o leemos. Un buen logotipo nos ayudará a tener una buena estrategia de marketing para nuestra empresa. Mucho cuidado porque un mal diseño nos puede acarrear muchos dolores de cabeza: nos pueden acusar de plagio o puede haber errores semánticos controvertidos en su interpretación. Estas problemáticas comportarán una mala imagen a nuestro. Una buena manera de hacer una comprobación rápida para no caer en ninguna de estas problemáticas es hacer una búsqueda por imagen en el navegador web. De esta manera podemos ver si hay algo parecido gráficamente que nos pueda generar un problema.
Así pues se, recomienda tener claras unas normas básicas a la hora de crear un logotipo:
1. Que sea legible incluso en tamaños muchos reducidos.
2. Que se pueda escalar y hacer muy grande si conviene.
3. Que se pueda reproducir en diferentes formatos, colores...
4. Que sea adaptable.
5. Que sea reconocible, fácil de recordar.
6. Que no sea mal interpretable.
Por ello, para cumplir todas estas premisas de forma correcta y asegurar una buena aplicación del logotipo, una herramienta muy recomendable es disponer de un manual corporativo. En este documento, tendremos claras las aplicaciones correctas y las incorrectas, las diferentes aplicaciones de color, de tamaños, de reproducción... De esta manera aseguramos al máximo no tener problemas en un futuro y respetar al máximo la idea de imagen corporativa que tenía el diseñador.
El MANUAL DE NORMAS
Como ya hemos comentado, una buena disciplina de aplicación del logotipo de nuestra institución es muy importante para asegurar una buena imagen corporativa: coherente y profesional. La herramienta perfecta para asegurar esta correcta aplicación es el manual de normas.
Los apartados principales de un manual de normas corporativo suelen ser:
1. Aplicación del logotipo - colores (cmyk, rgb, blanco y negro, positivo, negativo).
2. Proporciones entre sus elementos.
3. Reducciones hasta el tamaño más pequeño que permita ser reconocible.
4. Ampliaciones hasta el tamaño que permita sin perder calidad.
5. Usos correctos.
6. Usos incorrectos.
7. Ejemplo de aplicación en diferentes soportes: carteles, tarjetas, sobres...
Un buen manual de normas nos resolverá muchas dudas y problemas de cara al futuro.
Como conclusión final, podemos asegurar que si queremos conseguir unos buenos resultados con nuestro logotipo y que éste sea muy bueno, hay que tener en cuenta y aplicar todos los aspectos que hemos comentado en este escrito. Esto nos ayudará a que sea fácil de recordar y que conseguir esa sensación de "genial" entre los que lo vean.